22 de julio de 2010

Más de un millón de divorcios en 2008 sitúan a España a la cabeza de este fracaso de la Unión Europea

AD - 22/07/2010 España ha sido el país de la UE27 con mayor crecimiento en el número de divorcios en los últimos 10 años (1998-2008) con un incremento del 205% pasando de 36.072 divorcios en 1998 a 110.036 divorcios en el 2008. Su crecimiento ha sido tan grande que ha representado el 69% del incremento total de la UE15 y el 58% del total de la UE27, según demuestran los datos recabados en el Informe El divorcio en la UE27, del IPF, elaborado por el prestigioso Instituto de Política Familiar (IPF)

"El fracaso del divorcio en España así como los efectos coladeros de la actual ley del divorcio exprés están siendo evidentes y constatable -destaca Eduardo Hertfelder, presidente del IPF-, convirtiendo a España en el país de la UE27 con mayor crecimiento cuantitativo y porcentual de toda la UE27 en los últimos 10 años".

En efecto, España ha tenido un incremento de más de 73.900 divorcios anuales en los últimos 10 años- pasando de 36.072 divorcios en 1998 a 110.036 divorcios en el 2008- lo que ha supuesto un incremento del 205%, convirtiéndose, con diferencia, en el país de la UE27 con mayor crecimiento cuantitativo y cualitativo. Además, el incremento del número de divorcios en España ha sido de tal magnitud que dicho incremento representa el 69% del incremento total de divorcios de la UE15 (que tuvo un total 107.128 divorcios) y el 58% del total de divorcios de la UE27.

"Las cifras hablan de miles de tragedias personales, familiares y sociales ante las que no es legítimo seguir pasivos, suponiendo un reto prioritario tanto para la sociedad en general como para las Administraciones. Cada familia que se ve abocada al divorcio debe considerarse un fracaso de la Administración y de la sociedad por no haberla sabido o querido ayudar", añade el presidente del IPF.

"¿Por qué el Estado no asume una verdadera política a favor de la familia en general y apoyando a las familias en crisis en particular? -prosigue Hertfelder-. Sin embargo, no solamente no hace esto sino que en algunos casos, como es en España, implemente leyes regresivas e injustas que están provocando un auténtico coladero y que hace que estos índices de ruptura familiar sigan en aumento, convirtiéndolo en el principal problema para las familias europeas y españolas".

"Es necesario realizar una apuesta decidida por la familia -concluye el presidente del IPF-. Es necesario realizar una verdadera política preventiva y que ayude a las familias en conflictividad y/o en crisis que puedan intentar superar dichas dificultades".