30 de diciembre de 2009

Homilía del cardenal Rouco Varela en la Misa de la Fiesta de la Familias en la Plaza de Lima de Madrid

Fiesta de la Sagrada Familia
Plaza de Lima, 27.XII.2009; 12’00 horas
(Si 3,2-6.12-14; Sal 127; Col 3,12-21; Lc 2,41-52)
Agencia SIC - 27 de Diciembre de 2009


Mis queridos hermanos y hermanas en el Señor:

1. Una vez más, una Plaza madrileña, la Plaza de Lima, nos ofrece un bello marco para celebrar la Fiesta de la Sagrada Familia públicamente ante la sociedad y ante el mundo como “una Misa de las Familias”: de las familias de Madrid y de toda España. Así sucedió el pasado año. Hoy, además, como una Eucaristía de las familias de toda Europa. Me es muy grato, por ello, saludar con afecto fraterno en el Señor a los Sres. Cardenales, Arzobispos y Obispos de las Diócesis de España, pero, especialmente, a los hermanos venidos de Roma y de diversos países europeos. En un lugar destacado quisiera hacerlo con el Sr. Cardenal Prefecto del Pontificio Consejo para las Familias, que subraya con su presencia el valor pastoral que le merecen al Santo Padre y a sus colaboradores más próximos nuestra iniciativa a favor de la familia. El luminoso y siempre certero mensaje del Papa Benedicto XVI no nos ha faltado tampoco en esta ocasión en que la Eucaristía de las familias cristianas de España se abre a las Iglesias particulares de Europa. Mi saludo muy cordial se dirige también a los innumerables hermanos sacerdotes españoles y europeos, cercanos siempre a las familias que ellos atienden y sirven con cuidadoso celo y caridad pastorales. Nuestro más efusivo saludo va dirigido, sin embargo, a las innumerables familias – abuelos, padres, hijos, hermanos… – que se han sacrificado para venir a Madrid y poder celebrar en esta fría mañana madrileña, unidos en una extraordinaria asamblea litúrgica con los fieles de nuestra diócesis, la Acción de Gracias eucarística con alegría jubilosa por el inmenso don de la familia cristiana: familia que se mira en la Sagrada Familia de Nazareth como el modelo insuperable y decisivo para poder vivir en plenitud la riqueza de la gracia del matrimonio cristiano en el día a día del crecer y del quehacer de la propia familia. La familia cristiana sabe, además, que en Jesús, María y José, encuentra el apoyo sobrenatural necesario que le ha sido preparado amorosamente por Dios para que no desfallezca en la realización de su hermosa vocación.

1. 2.

2. Vuestra multitudinaria presencia, queridas familias, y vuestra participación atenta, piadosa y activa en esta celebración eucarística habla un claro y elocuente lenguaje: ¡queréis a vuestras familias! ¡queréis a la familia!; ¡mantenéis fresca y vigorosa la fe en la familia cristiana!; estáis seguras, compartiendo la doctrina de la Iglesia una, santa, católica y apostólica, de que el modelo de la familia cristiana es el que responde fielmente a la voluntad de Dios y, por ello, es el que garantiza el bien fundamental e insustituible de la familia para sus propios miembros –los padres y los hijos en eminente lugar–, para toda la sociedad y, no en último lugar, para la Iglesia. La Iglesia es, en definitiva, la “construcción de Dios”, “en la que habita su familia”, como enseña el Vaticano II; y la familia en ella es “Iglesia doméstica” (LG 6 y 11). Queridas familias cristianas: sois muy conscientes, incluso en virtud de vuestras propias experiencias de la vida en el matrimonio y en vuestra familia, de que ese otro lenguaje de los diversos modelos de familia, que parece adueñarse, avasallador y sin réplica alguna, de la mentalidad y de la cultura de nuestro tiempo, no responde a la verdad natural de la familia, tal como viene dada al hombre “desde el principio” de la creación y de que, por ello, es incapaz de resolver la problemática tantas veces cruel y dolorosa de los fracasos materiales, morales y espirituales que afligen hoy al hombre y a la sociedad europea de nuestro tiempo con una gravedad pocas veces conocida por la historia. Queridas familias: porque queréis vivir vuestra familia en toda la verdad, la bondad y la belleza que le viene dada por el plan salvador de Dios, estáis aquí como protagonistas del nuevo Pueblo y de la nueva Familia de Dios, que peregrina en este mundo hacia la Casa y la Gloria del Padre, celebrando con la Iglesia el Sacramento del Cuerpo y de la Sangre de Cristo, culmen y fuente de toda la vida cristiana –y consecuentemente ¡de la verdadera vida de vuestras familias!– como una Fiesta, iluminada por la memoria, hecha actualidad, de la Sagrada Familia de Nazareth.

3. Con la Sagrada Familia, formada por Jesús, María y José, se inicia el capítulo de la nueva y definitiva historia de la familia: el de la familia, que, fundada por el Creador en el verdadero matrimonio entre el varón y la mujer, va a quedar liberada de la esclavitud del pecado y transformada por la gracia del Redentor. Acerquémonos pues con la mirada de la fe, clarificada por la palabra de Dios, a la realidad de esta familia, sagrada y entrañable a la vez, que abre a las nuestras el tiempo nuevo del amor y de la vida sin ocaso. Llama la atención desde el primer momento de su preparación y constitución que lo que guía y mueve a María y a José a desposarse y acoger en su seno al Hijo, a Jesús, es el cumplimiento de la voluntad de Dios sin condiciones; aunque, humanamente hablando, les cueste comprenderla. María dice “Sí” a la maternidad de su Hijo, que era nada menos que el Hijo del Altísimo. Lo concibe por obra del Espíritu Santo, siendo Virgen y permaneciendo Virgen. José acepta acoger a María en su casa como esposa, castamente, sabiendo que el Hijo que lleva en sus entrañas no es suyo, ¡es de Dios! Se abandonan a su santísima voluntad, sabiendo que responden así a los designios inescrutables, pero ciertos, del amor de un Dios que quiere salvar al hombre por caminos que le sobrepasan por la magnitud infinita de la misericordia que revelan. Son cada vez más conscientes de que a ellos se les ha confiado la vida y la muerte terrena de un niño, que es el Hijo de Dios, el Mesías, el Señor. Sí, sobre todo, lo sabe su Madre María que lo acompaña, a veces desde la distancia física, pero siempre desde una inefable cercanía del corazón hasta el momento de la Cruz: ¡la hora de la expropiación total del Hijo y de la Madre en aras del Amor más grande! En la escena del adolescente Jesús, perdido y hallado por sus padres en el Templo de Jerusalén, que nos relata hoy el Evangelio de San Lucas, se confirmaba y se preludiaba hasta qué grado de entrega y oblación de la vida conllevaba la aceptación amorosa de la voluntad del Padre: “¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?”. Y, aunque ellos no comprendieron del todo lo que les quería decir, su angustia precedente quedó enternecedoramente compensada por el Hijo: Jesús bajó con ellos a Nazareth y, bajo su autoridad, “iba creciendo en sabiduría, estatura, y en gracia ante Dios y ante los hombres”. Y “su madre conservaba todo esto en su corazón”. De aquel amor de María y José, amor de total entrega a Dios, y, por ello, de una fecundidad humanamente inimaginable, ¡sobrenatural!, surge la familia en la que nace, crece y vive el Salvador del hombre, el Autor de la Nueva Vida, el Cabeza del Nuevo Pueblo de Dios, el Primero entre una incontable multitud de hermanos, que habrían de configurar la nueva familia humana.

4. Queridas familias cristianas de España y de toda Europa: miraos a vosotras mismas como esposas y esposos, padres e hijos, en el límpido espejo de ese prototipo de la nueva familia querida y dispuesta por Dios en su plan de salvación del hombre, que es la familia de Jesús, María y José. ¿Verdad que también vosotros podéis certificar que, cuando todo ese edificio de íntimas relaciones personales entre vosotros y con vuestros hijos se fundamenta en la vivencia fiel y siempre renovada de vuestro compromiso contraído sacramentalmente en Cristo, ante Dios y ante la Iglesia, os es posible e incluso sencillo y gratificante configurar vuestra familia como esa íntima comunidad de vida y amor donde se va abriendo día a día, “cruz a cruz”, el camino de la verdadera felicidad? Entonces os sentís “como elegidos de Dios, santos y amados, para revestiros “de la misericordia entrañable, bondad, humildad, dulzura, comprensión”. Sabéis pedir perdón y perdonáis. Sabéis sobrellevaros y ¿os santificáis mutuamente? Colocáis por encima de todo “el amor” que “es el ceñidor de la unidad consumada”. ¿En quién y en dónde podrán encontrar los niños, que van a nacer, los discapacitados, los enfermos, los rechazados… etc., el don de la vida y del amor incondicional sino en vosotros, padres y madres de las familias cristianas? ¿Hay quien responda mejor y más eficazmente a las situaciones dramáticas de los parados, de los ancianos, de los angustiados por la soledad física y espiritual, de los rotos por las decepciones y fracasos sentimentales, matrimoniales y familiares, que la familia verdadera, la fundada en la ley de Dios y en el amor de Jesucristo?

5. En esta madrileña Plaza de Lima, el día 2 de noviembre de 1982, el inolvidable Juan Pablo II, declarado Venerable el pasado día 19 de diciembre por nuestro Santo Padre Benedicto XVI, celebraba una Eucaristía memorable, convocada como “la Misa para las familias” en el tercer día de su largo primer viaje por toda la geografía de las Diócesis de España ¡Viaje Apostólico inolvidable! En su vibrante homilía se encuentra un pasaje, cuya vigorosa fuerza profética no ha perdido ni un ápice de actualidad. Permitidme que os lo recuerde:

“Además, según el plan de Dios, –afirmaba el Papa– el matrimonio es una comunidad de amor indisoluble ordenado a la vida como continuación y complemento de los mismos cónyuges. Existe una relación inquebrantable entre el amor conyugal y la transmisión de la vida, en virtud de la cual, como enseñó Pablo VI, “todo acto conyugal debe permanecer abierto a la transmisión de vida”. Por el contrario, –como escribí en la Exhortación Apostólica “Familiaris Consortio”–“al lenguaje natural que expresa la recíproca donación total de los esposos, el anticoncepcionismo impone un lenguaje objetivamente contradictorio, es decir, el de no darse al otro totalmente: se produce no sólo el rechazo positivo de la apertura a la vida, sino también una falsificación de la verdad interior del amor conyugal.

Pero hay otro aspecto aún más grave y fundamental, que se refiere al amor conyugal como fuente de la vida: hablo del respeto absoluto a la vida humana, que ninguna persona o institución, privada o pública, puede ignorar. Por ello, quien negara la defensa a la persona humana más inocente y débil, a la persona humana ya concebida aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación del orden moral. Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente. Se minaría el mismo fundamento de la sociedad.”

Benedicto XVI nos enseña hoy, en medio de una crisis socio-económica generalizada, un cuarto de siglo después de la homilía de la Plaza de Lima, en su Encíclica “Cáritas in Veritate”: “La apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica… Por eso, se convierte en una necesidad social, e incluso económica, seguir proponiendo a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio, su sintonía con las exigencias más profundas del corazón y de la dignidad de la persona. En esta perspectiva, los estados están llamados a establecer políticas que promuevan la centralidad y la integridad de la familia, fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, célula primordial y vital de la sociedad”.

6. El panorama que presenta la realidad de la familia en la Europa contemporánea no es precisamente halagüeño. El preocupante diagnóstico del estado de salud de la familia europea, que hacía en octubre de 1999 la II Asamblea Especial para Europa del Sínodo de los Obispos y que, después, Juan Pablo II recogía, detallaba y confirmaba en la Exhortación Postsinodal “La Iglesia en Europa”, se ha ido agravando más y más. La actualidad del matrimonio y de la familia en los países europeos está marcada por la facilitación jurídica del divorcio hasta extremos impensables hasta hace poco tiempo y asimilables al repudio; por la aceptación creciente de la difuminación, cuando no de la eliminación, primero cultural y luego legal de la consideración del matrimonio como la unión irrevocable de un varón y una mujer en íntima comunidad de amor y de vida, abierta a la procreación de los hijos; por el crecimiento, al parecer imparable, de las rupturas matrimoniales y familiares con las conocidas y dramáticas consecuencias que acarrean para la suerte y el bien de los niños y de los jóvenes. A esta situación se ha añadido la crisis económica, con la inevitable secuela del paro y el desempleo como factor sobrevenido a la situación ya muy extendida de la crisis del matrimonio y de la familia. El derecho a la vida del niño, todavía en el vientre de su madre –del “nasciturus”–, se ve lamentablemente suplantado en la conciencia moral de un sector cada vez más importante de la sociedad, y en la legislación que la acompaña y la estimula, por un supuesto derecho al aborto en los primeros meses del embarazo. La vida de las personas con discapacidades varias, de los enfermos terminales y de los ancianos, sin un entorno familiar que las cobije, se ve cada vez más en peligro. Un panorama a primera vista oscuro y desolador. Sólo a primera vista. En el trasfondo alumbran los signos luminosos de la esperanza cristiana: ¡Aquí estáis vosotras, las queridas familias cristianas de España y de toda Europa, para dar testimonio de esa esperanza y corroborarla. Con el “sí” gozoso a vuestro matrimonio y a vuestra familia, sentida y edificada cristianamente como representación viva del amor de Dios –amor de oblación y entrega, ofrecido y fecundo también en “vuestra carne”– y con vuestro “sí” al matrimonio y a la familia como “el santuario de la vida” y fundamento de la sociedad, estáis abriendo de nuevo el surco para el verdadero porvenir de la Europa del presente y del futuro. Europa, sin vosotras, queridas familias cristianas, se quedaría prácticamente sin hijos o, lo que es lo mismo, sin el futuro de la vida. Sin vosotras, Europa se quedaría sin el futuro del amor, conocido y ejercitado gratuitamente; se quedaría sin la riqueza de la experiencia del ser amado por lo que se es y no por lo que se tiene. El futuro de Europa, su futuro moral, espiritual e, incluso, biológico, pasa por la familia realizada en su primordial y plena verdad. ¡El futuro de Europa pasa por vosotras, queridas familias cristianas!

Habéis recibido el gran don de poder vivir vuestro matrimonio y vuestra familia cristianamente, siguiendo el modelo de la Familia de Nazareth, y, con el don, una grande y hermosa tarea : la de ser testigos fieles y valientes, con obras y palabras, del Evangelio de la vida y de la familia en una grave coyuntura histórica de los pueblos de Europa, vinculados entre sí por la común herencia de sus raíces cristianas. Unidas en la Comunión de la Iglesia, alentadas y fortalecidas por la Sagrada Familia de Nazareth, por Jesús, María y José, la podréis llevar a un buen y feliz término. ¡Sí, con el gozo jubiloso de los que han descubierto y conocen que en Belén de Judá, hace dos mil años, nos nació de María, la Virgen y Doncella de Nazareth, el Mesías, el Señor, el Salvador, lo podréis!

27 de diciembre de 2009

La familia cristiana, esperanza de Europa

Cientos de miles de familias españolas, arropadas por muchas venidas de todos los rincones de Europa y el mensaje de Benedicto XVI, han vivido la Fiesta de la Familia Cristiana en Madrid: desafiando al frío han testimoniado su compromiso público con la familia, respondiendo a la llamada del cardenal Rouco al reivindicar la trascendencia social de la institución familiar.

REDACCIÓN HO.- Éxito total, organizativo y de participación, el de la Fiesta de la Familia Cristiana vivida hoy en la Plaza de Lima de Madrid, convertida hoy de nuevo en la capital europea de la familia: algo también testimoniado en que, junto a los 40 obispos y cardenales españoles, han estado presentes prelados de Francia, Alemania, Holanda, Italia o Austria.

Mensajes diáfanos los escuchados en esta importante cita, como el expresado por el Papa Benedicto XVI, con quien se ha conectado en directo vía videoconferencia con El Vaticano, antes del rezo del Ángelus, definiendo la familia como "la mejor escuela para aprender a vivir los valores que dignifican a la persona y hacen grandes a los pueblos", al tiempo que felicitaba la iniciativa de Madrid, señalando con esperanza que "uno de los mayores servicios que los cristianos podemos prestar a nuestros semejantes es ofrecer nuestro testimonio sereno y firme: la familia fundada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, promoviéndola, pues es de suma importancia para el presente y el futuro de la Humanidad".

Con claridad se hay expresado también el cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Monseñor Rouco Varela, en su homilía durante la celebración Eucarística, denunciando los riesgos a los que se enfrenta la familia actual, definida como "célula primordial y vital de la sociedad". Entre las amenazas que minan la familia enumeradas por el cardenal, con especial ovación han sido recibidas las palabras con las que repetía el mensaje lanzado en esta misma Plaza, hace un cuarto de siglo, por Juan Pablo II, frente al aborto y en defensa de la vida humana desde la gestación: "Nunca se puede legitimar la muerte de un inocente". Pero frente al olvido y ataques que padece la familia cristiana:

"Sin vosotros, Europa se quedaría prácticamente sin hijos o, lo que es lo mismo, sin el futuro de la vida (...) Sin vosotras, Europa se quedaría sin el futuro del amor, conocido y ejercitado gratuitamente; se quedaría sin la riqueza de la experiencia del ser amado por lo que se es y no por lo que se tiene. El futuro de Europa, su futuro moral, espiritual e, incluso, biológico, pasa por la familia realizada en su primordial y plena verdad. `El futuro de Europa pasa por vosotras, queridas familias cristianas!".

Mensajes recibidos con aplausos por los cientos de miles de familias participantes en esta Fiesta de la familia cristiana, que han arropado con su participación eucarística, sus cantos, gritos, mensajes testimoniales y aplausos la celebración. Toda una fiesta en la que las familias llegadas de toda España se han visto acompañadas por cientos de llegadas de los más diversos lugares del viejo continente, certificando que, frente a los ataques a los derechos humanos y a la libertad, la familia, fundamentada en el modelo cristiano de la Sagrada de Nazaret, es la gran esperanza de Europa.

Recursos informativos:

17 de diciembre de 2009

Trapicheos en comisión para aprobar la Ley del Aborto: la ley a cualquier coste

DAV-Burgos - ¿Alguna vez se ha preguntado cómo se cierran los acuerdos entre los diversos partidos para sacar adelante las leyes? Lo sucedido en la Comisión de Igualdad del Congreso el pasado jueves nos muestra cómo se trapichea con algo tan importante como la Ley del Aborto.



El jueves pasado la Comisión de Igualdad del Congreso aprobaba el dictamen de la ley del aborto para enviarla al pleno. Los diputados iban llegando uno a uno a la sala de la cámara baja, pero no todos tenían muy claro el nuevo texto. Joseba Aguirretxea, del PNV, explica a Joan Tarda, de ERC, los cambios. Esta es la explicación del partido vasco para apoyar la ley. Sólo si uno de los padres están avisados la menor de 16 años podrá abortar. Pero Tardá sigue sin tenerlo claro. Una diputada de CiU aclara: “han bajado mucho el listón”. El diputado penuvista contesta: “Ya, pero es que hemos tenido que…”. Tardá sigue en la confusión y acude a Gaspar Llamazares, de IU, para que disipe sus dudas. Incluso le dice que hay que tener cuidado con las notas de prensa.

Carmen Calvo, que está al frente de la Comisión de Igualdad, pide que por favor no se debata más porque ya se ha hecho en muchas ocasiones.

Llega el momento de la votación y continúa el esperpento. Después de un vaivén de dudas, aclaraciones y llamadas, el texto se aprueba con las modificaciones. Visto lo visto, ¿sabrán lo que votan?



Las menores de 16 años podrán abortar si uno de sus padres está al tanto, excepto alguna excepción. Y los médicos podrán objetar de manera individual. Tras el pacto con el PNV, IU y ERC…, es el texto que hoy se ha votado en el Pleno.


Aguirretxea y Tardá
Sin duda, en esta foto del jueves pasado
está representada la gran mayoría
de los españoles…
¿o no?

14 de diciembre de 2009

El Circo de la Mariposa

Un circo pequeño en plena depresión americana encuentra a un joven sin extremidades que participaba en una exhibición de rarezas. El director del circo y el valor del joven logran que éste descubra su auténtica dignidad como persona.


Más información sobre "El Circo de la Mariposa", posted with vodpod

12 de diciembre de 2009

Friday Fax, 11 de diciembre de 2009

Friday Fax

11 de diciembre de 2009 | Volumen 12, Número 52

C-FAM

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Estimado Amigo:

¡Hoy le damos buenas noticias!

En primer lugar, le informamos que la Irlanda pro-vida da un ejemplo al mundo entero, ya que presenta los índices de mortalidad materna más bajos.

En segundo lugar, le contamos sobre una serie de triunfos pro-vida en todo el mundo durante este año.

¡Difunda las noticias!

Saludos cordiales.

Austin Ruse
Presidente

Las leyes de aborto indulgentes pueden ser peligrosas para la salud de las madres, según un reciente informe

Por Samantha Singson

(NEW YORK – C-FAM) Un nuevo informe del Foro Económico Mundial demuestra que los países que cuentan con leyes de aborto restrictivas a menudo son las primeras en reducir la mortalidad materna, mientras que aquellos con leyes permisivas suelen quedar rezagadas. Según el informe, Irlanda, nación que defiende la vida, una vez más encabeza las listas mundiales al presentar el mejor desempeño en salud materna. Los promotores del aborto han intentado impulsar un «derecho al aborto» internacional sosteniendo que las leyes restrictivas obligan a las mujeres a ir en busca de prácticas abortivas riesgosas, lo cual, a su vez, trae aparejado un gran número de muertes maternas. Leer más

Victorias mexicanas ponen de relieve la tendencia mundial a favor de la vida

Por Piero A. Tozzi

(NUEVA YORK – C-FAM) Los grupos pro-vida mexicanos estaban eufóricos cuando Veracruz enmendó su Constitución el mes pasado con el propósito de proteger la vida desde el momento de la concepción, uniéndose así a otros 16 estados mexicanos. La votación preparó el terreno para una posible reforma de la Constitución federal: según la Carta Magna mexicana, la aprobación por parte de las 32 legislaturas y de los dos tercios del Congreso bicameral es requisito previo para cualquier enmienda federal. Leer más

www.c-fam.org

Jefe de redacción – Austin Ruse
Gerente de redacción – Piero Tozzi
Gerente adjunto de redacción; Hannah Russo
Jefe de información Samantha Singson
Colaboradoras – Susan Yoshihara / Katharina Rothweiler

11 de diciembre de 2009

Conferencia: "Psicología de la pareja" - 16 de diciembre a las 20:00 horas


Estimado amigo/a:

Le invitamos a asistir a la próxima conferencia que tendrá lugar el próximo miércoles 16 de diciembre a las 20:00 horas en el Centro Cívico de Vista Alegre.

Tendrá como título “Psicología de la pareja” y será impartida por Patricia Peña Díaz-Varela, Enfermera y Psicopedagoga, y Óscar Martínez Saldaña, Abogado, Orientador y Mediador familiar.

Estaremos encantados de contar con su presencia. Asimismo, le rogamos difunda este correo entre sus contactos o, si lo prefiere, puede dejarnos sus datos para que de parte suya les hagamos llegar la invitación por correo electrónico o bien por carta.

Atentamente,
La secretaría del Foro de la Familia de Castilla y León.

4 de diciembre de 2009

Manifiesto del XI Congreso de Católicos y la Vida Pública

Por su interés adjuntamos el manifiesto publicado tras el XI Congreso Católicos y Vida Pública, en Madrid, el 22 de noviembre de 2009.-


“La política, al servicio del bien común” ha sido el tema apasionante del XI Congreso Católicos y Vida Pública organizado por la Fundación Universitaria San Pablo CEU, obra de la Asociación Católica de Propagandistas. Como resultado de este encuentro, esta Fundación quiere manifestar públicamente.

La razón de ser de La Política está en el bien común. Por eso resulta radicalmente pervertida cuando se pone al servicio de intereses particulares, personales o partidarios, con daño del interés general, como ponen de manifiesto los graves y frecuentes casos de corrupción en la actividad política, o en ámbitos vinculados con ésta. Pero esta corrupción, que tanto escandaliza a la sociedad, pone a la vez de relieve la pasividad política y la anemia moral de esta misma sociedad.

Servir al bien común es crear y asegurar las condiciones de la vida social que hagan posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección. Exigencias y elementos esenciales del bien común son ante todo el respeto y promoción de los derechos y libertades fundamentales de la persona, el bienestar social, subordinado al bien de cada persona. Sin el respeto a los derechos y libertades fundamentales, no es posible un verdadero orden democrático en el que ninguna voz quede excluida del debate público. La libertad hemos de conquistarla y defenderla cada día, hemos ejercerla cada día.

En estos momentos, aun en Estados que se dicen democráticos, y de manera muy clara en España, la libertad de conciencia, la libertad religiosa, la ideológica, la educativa son objeto de preocupantes restricciones, cuando no de grave vulneración, por la ofensiva laicista que intenta imponer como ética pública una particular opción que se quiere hacer pasar por común, simplemente por el hecho de que aparece desvinculada de toda referencia religiosa. Defender la libertad religiosa contra los frecuentes ataques a los que se ve hoy sometida, desde los más burdos y ofensivos hasta los más encubiertos, no es desatar ninguna guerra de religión sino sencillamente proteger una fundamental libertad constitucional, sin respeto a la cual la democracia no subsiste.

Una política al servicio del bien común ha de asegurar el derecho fundamental, primero y primario, de toda persona humana, a la vida desde el instante mismo de su concepción, en el que ya ha de reconocérsele su dignidad ontológica de persona, hasta la muerte natural. Esto exige desarrollar una política eficaz de protección integral a la maternidad, mediante un sistema coherente de ayudas que permita a toda mujer, por desfavorables que sean sus circunstancias, acoger y educar a sus hijos. Una política al servicio del bien común es la que defiende y protege a la familia, constituida sobre el matrimonio verdadero que une a un hombre y a una mujer. Para la vida y la familia constituye hoy una amenaza especialmente grave --frente a la que lanzamos una apremiante alerta-- la difusión de la llamada ideología de género que ha conseguido en España imponer un conjunto de leyes absolutamente incompatibles con el respeto a la vida humana, con la dignidad de la mujer, con una recta concepción del matrimonio y de la institución familiar.

Bajo la luz y el impulso de la encíclica Caritas in veritate, subrayamos la dimensión moral de toda la actividad económica, la necesidad ineludible de que el mercado atienda a las exigencias éticas que lo ordenen al bien común, la necesidad de una nueva economía cuya dinámica esté marcada por la solidaridad y la subsidiariedad.

No basta denunciar la corrupción política, en todas sus vertientes, incluida la culpable pavorosa incapacidad de no pocos para la gestión de la cosa pública; no basta esa denuncia, ni aun podremos hacerla con autoridad, si no asumimos todos la grave responsabilidad moral que a cada uno nos corresponde de hacer que toda la actividad política esté orientada a la consecución del bien común.

Y ésta es la hora en que resulta imperiosamente necesaria la presencia de los católicos en el ámbito de la Política en su más estricto sentido, entendida como actividad específica, orgánica e institucionalmente consistente en la ordenación del todo social a la consecución del bien común, mediante los diversos modos de ejercicio del Poder. La actividad política estricta ha de vivirse como una auténtica vocación y un compromiso moral. Las exigencias de orden moral a las que debe atenerse el político católico no son distintas de las que debe atender el no católico, si bien la fe le proporciona al creyente especial luz para percibirlas con toda claridad y la gracia, especial fuerza para cumplirlas. Más aún: en la perspectiva de la fe, la actividad política constituye un lugar de santificación y medio privilegiado para lograrla, en cuanto la política es lugar e instrumento para la realización estructural de la caridad, la caridad política, mediante decisiones y actuaciones que permiten crear “estructuras de gracia” que hagan más seguro y pleno el logro del bien común. La presencia de católicos en la Política será verdaderamente eficaz y relevante cuando ellos y la comunidad a la que pertenecen estén poseídos por la convicción de la fuerza política del amor. Con ella serán capaces de ofrecer no una mera alternancia política, mera variante de lo mismo, sino una verdadera alternativa cultural, axiológica, moral.

En la presente situación: -proclamamos la necesidad de la actuación urgente de todos y cada uno para regenerar moral y democráticamente la vida y las instituciones políticas.

Por último, reiteramos nuestra disposición al diálogo y a la colaboración con cuantos, desde sus diversas opciones religiosas e ideológicas, están comprometidos en la lucha contra la corrupción política y en la realización del bien común; con cuantos reconocen en la persona el “principio, sujeto y fin de todas las instituciones”; con cuantos afirman la dignidad de la persona en todos los momentos de su existencia, desde la concepción, hasta la muerte natural y los derechos fundamentales radicados en esa dignidad; con cuantos, desde este respeto incondicionado a la persona, apuestan por la justicia y la libertad en una sociedad auténticamente democrática.

Fuente: ForumLibertas

Crónica de las III Jornadas de Católicos y Vida Pública en Burgos

Cronica de las III Jornadas de Católicos y Vida Pública de Burgos (Boletín ACdP 1128 - Octubre 2009)

Análisis de los datos sobre el aborto en Burgos

según los datos del informe del Ministerio de Sanidad y Política Social
  • La información estadístico-epidemiológica facilitada por el Ministerio, permite la caracterización del colectivo de mujeres que recurren al aborto, permitiendo identificar los diversos condicionantes sociales para orientar la planificación de estrategias de mejora sobre los indicadores medidos.
  • El número de jóvenes residentes en Burgos que interrumpieron su embarazo se ha incrementado en 26. Ocho de ellas tenían menos de quince años


Edad del bebé
Las cifras

El número de abortos se incrementó en Burgos en 2008 con respecto al año anterior: abortaron 496 mujeres frente a las 480 de 2007. Son los datos que refleja la estadística definitiva publicada por el Ministerio de Sanidad y Política Social publicado el 6 de noviembre pasado. 43 de las 496 (8,6%) tramitaron su aborto a través del sistema regional de salud (33 mujeres fueron derivadas a la clínica Ginemédica, a la que la Gerencia de Salud de Área de Burgos adjudicó este servicio en el mes de mayo y las otras 10 fueron intervenidas en la clínica Isadora de Madrid). El resto acudieron directamente a la sanidad privada.

Motivo aducido


En la mayor parte de los casos, más del 95%, las burgalesas alegaron causas relativas a su salud para proceder al aborto. Solo en 8 casos corría peligro la vida del feto y no se produjo ninguno por violación.












Edad materna
  • Se constata un aumento de las jóvenes de 19 años o menos en la estadística de abortos. Mientras en el año 2007 fueron 72 las adolescentes que abortaron, en el 2008 la cifra aumentó hasta 98, 8 de ellas tenían menos de 15 años, 5 más que el año anterior.
  • La mayor parte de las mujeres que abortaron tenían entre 15 y 29 años.
  • Solo 22 tenían más de 40 años.





Hijos previos
  • Una gran parte de las mujeres (344) carece de hijos.
  • En 152 casos tienen hijos (entre uno y cinco)















Abortos previos
  • Para 386 era su primer aborto
  • Para 90 el segundo
  • Para 17 el tercero
  • Para 2 el cuarto
  • Y para 1 el sexto

3 de diciembre de 2009

I Encuentro de Objetores a EpC de Castilla y León

Más de 250 asistentes celebraron en Villagarcía de Campos (Valladolid) las 192 sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que eximen de cursar EpC a 396 niños.


COPE-HO La jornada estuvo marcada por la alegría y la satisfacción que para las familias objetoras castellanoleonesas representa que el Tribunal Superior de Justicia de la región200 resoluciones el derecho de los padres a invocar razones de conciencia para evitar que sus hijos reciban enseñanzas de Educación para la Ciudadanía (EpC), tal y como está configurado su actual currículo en los reales decretos del Ministerio de Educación y en los decretos de la Junta de Castilla y León. (TSJCyL) haya reconocido en casi

El TSJCyL ha dictado ya 192 fallos que eximen de la obligación de cursar EpC a 396 hijos de familias objetoras de cinco provincias. 82 de esos niños, amparados por 38 resoluciones, residen en Salamanca; son de Soria 109 menores, a quienes afectan otras 71 sentencias; viven en Valladolid 155 alumnos, a los que 71 fallos permiten no dar EpC; 9 niños exonerados mediante 2 fallos son de Ávila; por último, las 10 sentencias notificadas la pasada semana declaran exentos a 41 menores de Burgos.

Tras la recepción y acogida de los participantes, inauguró el Encuentro Marisa Pérez Toribio, presidenta de Soria Educa en Libertad y de España Educa en Libertad. En su alocución, destacó que “el movimiento objetor a EpC está firmemente consolidado”, porque los padres están “cada vez más firmes en sus convicciones”.

Resaltó así mismo que lo que en los albores del movimiento objetor se intuía “como una intromisión del Estado” en la formación moral de los menores “tiene un alcance mucho mayor”, puesto que se ha evidenciado que forma parte de “un proyecto ideológico y cultural del Gobierno, que pretende transformar la sociedad española y redefinir al hombre”. “Un proyecto –añadió- que pasa por moldear las conciencias de nuestros hijos”. “Pero no estamos dispuestos a permitirlo. Vamos a defender a nuestros hijos y a los de todos, e intentaremos estar a la altura de este reto”, aseguró.

Tras la apertura, estaba anunciada la participación, como primera ponente, de M.ª Rosa de la Cierva, miembro del Consejo Escolar del Estado, pero una indisposición le impidió asistir. Así pues, fue el presidente de Profesionales por la Ética, Jaime Urcelay, el encargado de impartir la primera conferencia: “¿Quién educa a nuestros hijos? De EpC a la educación sexual obligatoria”.

En su intervención, Urcelay, después de destacar la fortaleza del movimiento objetor, animó a los padres a seguir luchando por la libertad de educación y alertó sobre los contenidos de la educación afectivo-sexual que la ley del aborto impondrá como obligatoria para todos los alumnos a partir de los 11 años: “Al igual que en EpC –afirmó-, se trata de expropiar los derechos de los padres, inculcando a nuestros hijos una ética que se dice común y que en realidad es la moral sexual de unos pocos, que, desde la educación, se quiere imponer a toda la sociedad”.

Por su parte, Francisco José Ramos Vega, abogado de las plataformas de Ávila, Salamanca, Soria y Valladolid, disertó sobre “Presente y futuro de la batalla judicial contra EpC”. El jurista, que habló en nombre de todos los letrados defensores de las familias objetoras, aseguró que la que se les ha encomendado es una misión de la que se sienten muy orgullosos.

Así mismo, manifestó que el TSJCyL ha puesto en evidencia a la Junta de Castilla y León, puesto que en sus 192 resoluciones ha expresado con toda claridad que el Gobierno regional debería haber garantizado los derechos de los padres, sin obligarlos a ir a los tribunales. Por último, Ramos Vega resaltó que “las resoluciones, que no han sido recurridas por Junta, ponen de relieve el carácter adoctrinador de EpC y reconocen que existe un derecho a objetar que se fundamenta en la propia Constitución Española y en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional”.

Después de un breve descanso, se proyectó un audiovisual que narra brevemente la historia en imágenes de la batalla por la libertad que protagonizan desde hace tres años las familias objetoras. A continuación, varios objetores compartieron sus testimonios, experiencias e inquietudes con el resto de los asistentes.

Inmediatamente antes de la clausura, se vivieron los instantes más emotivos, con la entrega del I Galardón de Encuentros de Objetores de Castilla y León Memorial Lourdes Gil-Cepeda Morán. La distinción lleva el nombre de la esposa de José Sanz, presidente de la Plataforma Padres por la Libertad de Valladolid, fallecida el año pasado en el parto de su séptimo hijo. El premio recayó en el propio José Sanz, quien lo recogió embargado por la emoción.

Este premio, además recordar entrañablemente a Lourdes, simboliza el reconocimiento del movimiento objetor de la región, tanto a ella como a su marido, por el entusiasta trabajo desplegado por ambos en la defensa de los derechos de los padres. El galardón es una escultura en mármol, donada por el reconocido escultor de Laguna de Duero Lorenzo DuqueJoyería Álvaro de la misma localidad vallisoletana, quienes contribuyeron así a que el evento tuviera un final vigoroso y pleno de emotividad. y por la

Finalmente, volvió a intervenir Marisa Pérez Toribio para dar por finalizado el Encuentro, ocasión que la presidenta de España Educa en Libertad aprovechó para, con la colaboración de Leonor Tamayo, coordinadora de Profesionales por la Ética, presentar una nueva fase de la campaña del movimiento objetor a nivel nacional cuyo lema es ‘Haz volar la Libertad de Educación’.